• • Peregrinaciones y foros sobre la defensa de la vida y permanencia en el territorio.
  • • Acompañamiento al proceso de interlocución con el Estado, las empresas y la comunidad.
  • • Escuelas de formación campesina.
  • • Acercamiento por parte de los miembros de la Iglesia a las diferentes empresas.
  • • Presencia constante de la Iglesia en los territorios afectados por las empresas extractivas.
  • • Acompañamiento a comunidades afectadas. Sin embargo no existen proyectos específicos sobre el tema.
  • • Visibilización del tema con diferentes Cáritas internacionales y otras entidades que hacen seguimiento a las empresas.
  • • Acompañamiento a los párrocos y a los trabajadores de algunas zonas extractivas difundiendo los pilares de la iglesia. Adicionalmente, se ha colaborado cuando se han presentado emergencias alimentarias, especialmente en el corregimiento del Hatillo.
  • • Se reconoce que hace falta incidencia y liderazgo frente al tema, ya que la Iglesia de región no se ha pronunciado categóricamente frente a los impactos este tema en algunos municipios y en otros la Iglesia no ha tenido ninguna de intervención.