• • Acompañar y proveer ayuda humanitaria de emergencia en los procesos de resistencia que la comunidad ha emprendido en esta región, debido a la construcción de la Hidroeléctrica el Quimbo y los proyectos de extracción de hidrocarburos.
  • • Denuncia de las violaciones a los Derechos Humanos de las comunidades que luchan por mantenerse en sus territorios y defender sus formas de vida.
  • • Facilitación de espacios de diálogo entre comunidades, empresas y gobierno local.
  • • Participación en el foro que busca crear una mesa de estudio llamada: Mesa Regional Petrolera, para desde allí hacer un dialogo institucional.
  • • Generar espacios de análisis al interior del clero, de la situación social que vive la región para buscar las formas más adecuadas de acompañamiento.