• • EL 91% de las jurisdicciones eclesiásticas consultadas (67 de 75), presentan en su territorio algún proyecto de explotación y/o exploración de recursos naturales, minerales o de hidrocarburos.
  • • El mineral que más se explota es oro, seguido de los recursos madereros y el petróleo.
  • • El impacto social positivo más recurrente es el aumento de pie de fuerza estatal.
  • • En 47 Jurisdicciones Eclesiásticas se percibe que el mayor impacto de la actividad extractiva recae en comunidades campesinas y en 25 en comunidades indígenas.
  • • El aumento de los índices de prostitución, alcoholismo y/o drogadicción es el aumento social negativo más recurrente en las jurisdicciones eclesiásticas.
  • • En 37 jurisdicciones eclesiásticas se han presentado proceso de resistencia frente a la actividad extractiva.
  • • En 29 Jurisdicciones Eclesiásticas se considera que se está llevando a cabo extracción en zonas naturales protegidas.
  • • En 32 JE se perciben intereses de grupos al margen de la ley frente a la extracción y/o aprovechamiento de recursos.
  • • En 16 JE se percibe la intensificación del conflicto armado en los últimos años a raíz de la llegada de diferentes actividades extractivas a esos territorios.
  • • En 11 JE se percibe la entrada de nuevos actores armados ilegales que tienen intereses sobre el territorio para extracción y/o comercialización de estos bienes naturales, minerales o hidrocarburos.
  • • En las principales actividades extractivas que se registra el interés de estos grupos es en el oro, el petróleo y el coltán.
  • • La principal afectación a la comunidad que se percibe, por parte de los actores armados ilegales, es el desplazamiento forzado.